Hernán Casciari – Cómo matar al intermediario
(…) Internet llegó hace un tiempo para unirnos, para decirnos que se pueden hacer cosas juntos y sobre todo en la cultura, que es la base fundamental de la complejidad de la mente (…)
(…) Internet llegó hace un tiempo para unirnos, para decirnos que se pueden hacer cosas juntos y sobre todo en la cultura, que es la base fundamental de la complejidad de la mente (…)
Un muy emotivo y sentido homenaje a todos los profesores que hacen de la educación algo en lo que ilusionarse.
En vísperas de Navidad, me tomo el atrevimiento de socializar la entrada que realizó en su blog la profesora Jennifer Silva.
Todo lo que pensábamos sobre la educación es erróneo, o al menos es lo que uno puede inferir al leer la investigación “Getting Beneath the Veil of Effective Schools“ del profesor de economía de Harvard Roland Fryer.
Aunque el informe se centró en escuelas de Nueva York, creo que los resultados se pueden extrapolar en mayor o menor grado a otras países y realidades. En el mismo, Fryer recopiló datos e información de 35 escuelas que atienden comunidades desfavorecidas -generalmente minorías étnicas- para tratar de identificar los factores que se correlacionaron con los resultados de los exámenes académicos.
¿Cuales son los ingredientes necesarios para obtener buenos resultados escolares?
A priori podríamos pensar que la receta debería conformarse con: clases pequeñas, maestros bien formados y montañas de dinero. Estos son los ingredientes que consideramos como importantes, lo que Fryer llama “tradicionales”. Pero la mayoría de estos factores no tienen una relación estadísticamente significativa con el rendimiento escolar, incluso algunos realmente tienen un efecto negativo.
La tabla indica que el tamaño de clase, el gasto por alumno, y el número de maestros con certificaciones o títulos avanzados no tienen una relación significativa con las puntuaciones obtenidas por los estudiantes en matemáticas.
¿Entonces qué marca la diferencia?
Recordemos que el estudio mide correlaciones y aunque la correlación entre dos variables no implica, por sí misma, ninguna relación de causalidad, al parecer si se puede identificar un patrón claro, los centros educativos que lograron mejores resultados son los que fortalecen el desarrollo profesional de los docentes, la enseñanza basada en evaluaciones de proceso, la creación de una cultura de centro que fomente el rendimiento estudiantil, el establecimiento de altas expectativas académicas, promoviendo la creatividad y generando disciplina.
Fryer midió la cultura escolar, observando el número de veces que los profesores retroalimentaron a sus alumnos, la conformación de pequeños grupos de estudio guiados por un tutor, el número de evaluaciones realizadas y la cantidad de horas que efectivamente un alumno ha estado en el salón.
Estos factores menos tradicionales se resumen en la tabla que vemos a continuación y explican más del 50% de las variaciones entre los resultados escolares.
En resumen, los resultados muestran que el dinero por sí solo no es suficiente, tampoco lo es el currículum académico del docente, es lo que hacemos con ellos lo que hará una diferencia para los estudiantes.
Via: The Atlantic
Comparto el video que grafica algunos de los resultados obtenidos por el programa “Compromiso Educativo”.
Compromiso Educativo es una apuesta interinstitucional que tiene por objetivo apoyar a los y las adolescentes y jóvenes para que permanezcan y puedan potenciar sus trayectorias en el sistema educativo público, completando la Educación Media Superior.
El programa se basa en tres componentes: Espacios de Referencia entre Pares, Acuerdo Educativo (entre estudiantes, familias y centro educativo) y Becas de Estudio.
En 2011, Compromiso Educativo llegó a 39 centros educativos en ocho departamentos (Artigas, Canelones, Colonia, Montevideo, Paysandú, Rivera, Salto y Soriano), con la previsión de que el Programa se extienda progresivamente a otros centros de Educación Media Superior del país.
Unos días atrás la prensa local se hizo eco de una carta signada por parte de la comunidad intelectual uruguaya, la misma pedía urgentemente emprender acciones para mejorar la educación.
La carta tiene un cometido muy loable y bienintencionado, pero lamentablemente utiliza como argumento la inclusión de algunos indicadores que aislados podrían distorsionar la percepción final.
Desgraciadamente no es ninguna novedad, hace tiempo que estamos en crisis y como comentaba en mi anterior post “Finlandia: ¿Receta para la crisis educativa?”, la crisis no solamente es nacional sino mundial, no solamente es educativa, sino económica y social. Continuar leyendo --> Hechos no palabras…